Empezá por las filas, columnas o bloques que tengan más números dados. En Sudoku X, revisar las diagonales desde el inicio puede desbloquear jugadas que en un Sudoku clásico pasarían desapercibidas.
Usá las notas para marcar candidatos posibles, pero evitá llenar todas las celdas sin criterio. Lo ideal es anotar solo cuando una celda tiene pocas opciones reales.
Si una diagonal tiene muchos números colocados, puede convertirse en una de las zonas más importantes del tablero. Revisarla con frecuencia ayuda a reducir errores.
En cooperativo, conviene dividir el tablero por zonas: un jugador puede enfocarse en diagonales y bloques, mientras el otro revisa filas y columnas. Menos caos, más victorias.